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PantallasAmigas publica un nuevo vídeo didáctico para la prevención de problemas físicos por el uso del ordenador

(Un artículo de Jorge Flores Fernández Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter, director de PantallasAmigas.)

Conectados o no a Internet, niños y adolescentes pasan muchas horas delante del ordenador cada semana sin que prestemos atención a cómo lo hacen y sus posibles consecuencias para la salud, en particular, problemas visuales y musculoesquéticos.

Desde PantallasAmigas abordamos las diversas pantallas y su uso desde un punto de vista integral y, especialmente, desde una acepción de la salud completa tal como la define la OMS, Organización Mundial de la Salud: "es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades".

Desde esta perspectiva venimos prestando desde nuestros inicios en 2004 mayor énfasis en los riesgos que podían suponer un daño sicológico, que eran menos conocidos y, por tanto, menos evidentes: contenidos nocivos, ciberbullying, grooming, sexting, pérdida de privacidad... Sin embargo, no olvidamos esta visión ergonómica del asunto, aunque en este caso obviamos los riesgos psicosociales ligados especialmente al estrés y la ansiedad.

Durante más tiempo, en más lugares, desde edades más tempranas

Niños, niñas y adolescentes vienen aumentando su dosis diaria de pantalla de forma vertiginosa. Los ordenadores han ganado el espacio doméstico y también el ámbito escolar. Además, la edad de inicio en su manejo está en continuo descenso a la vez que se han vuelto imprescindibles para su día a día y vida social. Sin embargo, no estamos prestando atención a que su uso sea adecuado desde el punto de vista de la salud física, donde cabrían apuntarse especialmente los problemas musculoesqueléticos y los visuales.

¿El uso del ordenador puede causar problemas de salud?

Desde el ámbito de la prevención de riesgos laborales, aquellos trabajadores que usan pantallas (técnicamente denominadas PVD, pantallas de visualización de datos) durante más de 4 horas al día o 20 horas a la semana deben ser sometidos a pautas de vigilancia de la salud específicas y su puesto de trabajo examinado y adecuado. Ello es porque se considera que esa dosis puede causarles daños con el tiempo si no hay condiciones adecuadas. Y ¿los niños, niñas y adolescentes? Quizás no alcancen esos parámetros límite pero también es cierto que se encuentran en una fase de desarrollo y su afección puede resultar mayor. Se les llama nativos digitales pero no pensemos que ya han evolucionado como para permanecer pegados a una pantalla de forma inmune.

Algunos datos sobre los efectos del uso intensivo e inadecuado de ordenadores.

Problemas visuales y oculares


  • Conforme publica la revista Scientific American, no mantener una distancia adecuada con la pantalla, y abusar de su uso sin descanso puede acarrear problemas de tensión ocular y en un futuro, causar glaucoma. La falta de condiciones adecuadas (de luz, distancia de la pantalla, evitar descansos...) promueve también que se cambie la forma en que se parpadea (cada vez se parpadea menos para ser más productivos a la hora de echar vistazos rápidos al contenido de la pantalla). Se debe parpadear de 12 a 15 veces por minuto, mientras que los usuarios de ordenadores tendemos a parpadear 4 o 5 veces por minuto.
  • Otras fuentes alertan del aumento de los casos de miopía en un 66% desde la introducción de los ordenadores personales.
  • Los problemas de visión por uso del ordenador afectan a más del 90% de los usuarios que utilicen las pantallas por 3 horas o más al día según cita este estudio sobre consumo de pantallas.



Problemas osteomusculares

  • Según un estudio, el 50,9% de los niños y el 69,3% de las niñas ha padecido un dolor de espalda antes de cumplir los 15 años, una circunstancia que al llegar a adultos puede cronificarse e incluso condicionar su vida laboral.
  • El STC, o Síndrome del Túnel Carpiano, dolencia en las muñecas asociada a movimientos repetitivos, comienza a aparecer en niños de temprana edad. Es raro en menores de 10, pero cada vez más frecuente en adolescentes, según informan en este artículo.
  • El 25% de los españoles mayores de 16 años sufre dolor lumbar o cervical, según la Encuesta Europea de Salud en España de 2009.



Cultura de la salud en el uso de dispositivos electrónicos con pantalla

Si bien son múltiples los dispositivos (videoconsolas portables, smartphones, tablets, portátiles y ordenadores de sobremesa) y cada cual tiene sus propias recomendaciones, subyace el común denominador de la cultura de la salud asociada con las condiciones ergonómicas en el uso de pantallas. Consideramos que en nuestra sociedad, en las familias y los centros educativos, no existe suficiente conocimiento y sensibilidad sobre esta cuestión que afecta a los menores. No obstante, en PantallasAmigas apostamos por ir más allá y que sean los propios protagonistas quienes tomen conciencia de la importancia de una buena postura, de la orientación del monitor, de la comodidad del asiento... sabiendo adaptar por sí solos las condiciones, cambiantes, en cada contexto de uso.

Para ello recurrimos, como es habitual, a la narración audiovisual, sin dramatismos y con humor, produciendo esta secuencia animada:


Su uso con menores de 8 a 11 años ha demostrado cómo toman parte de la historia y se posicionan apoyando al chico que protagoniza la escena. Conocida la dinámica de tomas falsas, incluso aplauden cuando se logra la escena buena tras las recriminaciones del adulto, un severo director de cine.

El sexting en La Vanguardia de mano de PantallasAmigas

Con apenas 12 años Beatriz (nombre ficticio) se refugió en las redes sociales. La situación en su casa no era muy buena y los problemas económicos complicaban la convivencia. Ella disfrutaba creando nuevas amistades, con las que compartía pensamiento, preocupaciones y risas. "Pasaba largas horas frente al ordenador chateando con unos y otros. En uno de ellos encontré a una supuesta chica con la que hablé bastante hasta que le di mi e-mail. Ella me dijo que me iba a hacer un casting para una serie de televisión que me gustaba mucho y me lo creí", recuerda. "Entonces me pidió que me mostrara delante de la webcam... Y lo hice. Al principio estaba con ropa y luego, me pidió que me fuera desnudando hasta que le mostré el pecho casi sin darme cuenta... Me negué cuando me pidió más".


Esta negativa no gustó a su interlocutora, quien comenzó a amenazarla: "Me dijo que repartiría fotos y vídeos míos por toda la red si me negaba a mostrarle todo el cuerpo desnudo, y que iría a por mi familia. Al final, cedí a sus chantajes por miedo. Hasta que un día decidí borrar el Messenger y dejar de lado el ordenador". De eso hace ya cuatro años.


Beatriz recuerda los meses posteriores con mucho miedo: "Pensé que tenía un vídeo mío y que lo iba a poner en Internet. Aquello me afectó en mis relaciones sociales, soy muchísimo más desconfiada con quien no conozco". Con el tiempo, volvió a utilizar Internet, incluso las redes sociales, "pero jamás cuelgo fotos mías ni tampoco doy mucha información. Me siento segura desde un anonimato parcial".


Con apenas 12 años, Beatriz experimentó en primera persona (como muchas otras chicas y chicos) los peligros del sexting (envío de imágenes de contenido sexual producido por el remitente a través de un mensaje de móvil o de Internet). "El problema es que los adolescentes no ven nada malo en ello y, sin embargo, puede tener consecuencias muy serias", explican desde PantallasAmigas, iniciativa para la promoción del uso seguro de las nuevas tecnologías.


¿Dónde puede terminar esa imagen? "Las hemos encontrado en ordenadores de pederastas, o en el portátil de un vecino que empieza a pedirle dinero a cambio de no decírselo a sus padres (sextorsión)", señalan fuentes policiales.


El sexting es un problema "serio y difícil de combatir porque los jóvenes no son conscientes hasta que sufren las consecuencias", señala Araiz Zalduegui, educadora de la organización PantallasAmigas, quien insiste en su extensión "no generalizada, aunque sí importante", según confirman múltiples estudios. En algunos países, sin embargo, casos como el de Beatriz sí parecen ser moneda común.


El problema, insiste Zalduegui, es que los menores —e incluso "muchos adultos"— no son conscientes de lo que supone no controlar la difusión de esas imágenes, su destino y las consecuencias que puede acarrear. "No es que haya que ser desconfiados, es que en la Red uno pierde el control de su imagen", reitera Zalduegui, quien recorre los institutos explicando a los chavales las consecuencias de publicar sus fotos. "Les explico que cuando recibes un mensaje con una foto y lo reenvías sin permiso, puedes estar cometiendo un delito, máxime si el o la protagonista de la foto es menor". No obstante algunos estudios incluso apuntan a que pese a ser conscientes de algunos de los riesgos (como el legal), los adolescentes siguen haciendo sexting.


Fuente: La Vanguardia


Para saber más

¿Qué es lo que más preocupa a los padres y madres de los menores internautas? (Resultados de un estudio de PantallasAmigas)

En su mayoría desean aprender sobre medidas de prevención, sistemas de control parental y el funcionamiento y riesgos de las redes sociales.

Más del 70% de los entrevistados dice compartir el uso de Internet con sus hijos y lo hace una media de 100 minutos a la semana.

Consideran importante y más efectiva la formación de los niños y adolescentes en el centro escolar aunque sin eludir su propia responsabilidad.


PantallasAmigas ha realizado en el último año una encuesta a 1.483 personas, de las que el 80% eran padres y madres y el resto, docentes y profesionales del ámbito escolar implicados con menores entre los 10 y los 16 años. Son personas que, de manera voluntaria, han asistido a las sesiones de sensibilización y formación que en el País Vasco y Navarra ha venido celebrando PantallasAmigas en relación al uso seguro y saludable de Internet, pivotando por lo general en torno a centros escolares o municipios que las habían solicitado.


¿Cómo son las madres y padres o tutores legales que acuden a las sesiones?

Se trata en un 78% de los casos de mujeres que muestran interés y preocupación por el uso de las TIC por parte de sus hijos. En ocasiones, han padecido en primera persona o conocen de cerca algún episodio preocupante en relación al tema.

Su nivel tecnológico (conocimientos generales de informática e Internet evaluado mediante ponderación de una serie de indicadores) es bajo en el 16,3% de los casos, medio para un 55% y alto para el 28,7%. Como ejemplo, se puede citar que el 92% sabe lo que es YouTube, el 85,7% sabe qué es Tuenti, el 66,4% ha realizado alguna vez compras por Internet y 35,8% ha usado Windows Live Messenger.

Compartiendo el uso de la Red con sus hijos

El 80,6,% con hijos entre 9 y 11 años manifiesta usar Internet con sus hijos, cifra que se sitúa en el 71,4% en la edad de 12 a 15 años. Este tiempo de uso compartido se cifra como media en 1,7 horas a la semana que viene a ser la media de uso diaria de la Red por parte de los menores.

Acceso a Internet desde el móvil por parte de los menores

Se ha notado una clara evolución en este sentido. Los datos obtenidos en 2011 muestran un 2,4% de padres que ignoran si sus hijos tienen conexión a Internet en el móvil, mientras que en 2012, el porcentaje baja al 0,4%. Por otro lado, el porcentaje de padres que dicen que sus hijos tienen conexión a Internet desde el móvil se incrementó del 10,4% al 23,9% entre 2011 y 2012.

El creciente uso de smartphones exige un mayor conocimiento y responsabilidad por parte de menores y progenitores

Los riesgos que hay en la Red, según las personas adultas

Antes de iniciar la sesión, para no condicionar el resultado por el desarrollo previo de la misma, se les pregunta «¿Cuáles son los riesgos a los que se enfrentan los menores de Internet?». Los resultados obtenidos, con respuesta múltiple, se presentan en la siguiente tabla:

Acceso a contenidos inadecuados: pornografía, violencia... 58,3 %
Contactos con desconocidos que les puedan hacer daño, en particular con acosadores sexuales pero también poner en contacto con la violencia, las drogas o las sectas... 48,5 %
Pérdida de privacidad y uso inadecuado de su imagen 36,1 %
Adicción, aislamiento y uso abusivo 23,5 %
Ciberbullying 14,4 %
Suplantación de identidad o identidad falsa 5,0 %

El aspecto más destacado es el acceso a contenidos inadecuados, identificado por casi el 60% de los padres. Cabe señalar también que esta preocupación disminuye con la edad de los hijos mientras que la preocupación por el uso abusivo o el cyberbullying aumenta claramente según los adolescentes se aproximan a los 14 o 15 años.

¿Qué desearían tener más claro, conocer mejor, padres y madres?

Ante la pregunta «¿Qué aspectos les gustaría aclarar a lo largo de la sesión?» las respuestas, —que podían ser múltiples— son las siguientes:

Medidas de seguridad, preventivas, qué hacer (uso seguro) 37,2 %
Control parental 32,7 %
Redes sociales: funcionamiento y riesgos 25,7 %
Ciberbullying 4,3 %
Protección de datos y privacidad 4,0 %
Responsabilidad legal 2,3 %
Límite de tiempo 1,8 %

Es evidente que quienes acuden a las sesiones quieren conocer más para prevenir mejor. Según revela Araiz Zalduegi, responsable de formación de PantallasAmigas «en ocasiones desearían tomar medidas concretas como instalar programas de control y supervisión parental. Otras veces, preocupados por un uso abusivo, buscan conocer cuál es el tiempo máximo razonable que se les debe permitir o bien dónde está el umbral de lo patológico».

Resulta llamativo que al menos 2 de cada 100 padres estén interesados sobre las responsabilidades legales de las acciones llevadas a cabo por los menores en la Red.

El interés en torno al ciberbullying crece considerablemente en padres y madres con hijos a partir de los 14 años.

Valoración positiva de las sesiones de sensibilización y formación

Tras las sesiones con padres, madres y educadores se realiza una breve valoración que arroja, entre otros, los siguientes resultados y conclusiones:
  • El 81,6% reconoce la necesidad de profundizar en algunos de los temas abordados y el 87% considera que la sesión ha cumplido las expectativas.
  • El 89,6% considera que la metodología basada en la exposición de ejemplos prácticos ha ayudado mucho a la comprensión de la temática.
  • El 17,9% estima que la temática es demasiado compleja para su nivel de conocimientos.
  • El 90,7% cree que la sesión va a resultar de utilidad práctica.
  • El 89,3% dice tener tras la sesión una visión más clara de los riesgos de Internet y su origen.
  • El 89,5% considera que la sesión es algo necesario y aporta grandes cosas.


Es destacable la dificultad que supone dirigirse a un público tan heterogéneo tanto en la capacidad tecnológica como en las expectativas y modelos educativos y, en este sentido, es fácil encontrar una valoración y la contraria en una misma sesión.


El sentir común de los padres sobre la seguridad en la Red: «Que se lo expliquen en clase»

Con diferencia, es la solicitud más frecuente al término de una sesión con padres y madres: «¿Se les explica esto a los chavales en clase?». Reconocen la importancia de tomar medidas de uso responsable en el hogar pero también de que sean adoptadas por los propios adolescentes. En este sentido, reclaman el interés de que desde el centro escolar se trabaje en ese campo. Para no tomar ellos este papel en exclusiva dicen no disponer de capacidad técnica y de persuasión necesaria para ello. Una madre lo expresaba en estos términos: «Sería interesante una charla similar con los niños, ya que aunque los padres les digamos estas cosas no nos creen». Otra de ellas decía: «Es un tema tan amplio e interesante que con una sesión hacemos poco, esto tendría que ser una asignatura para padres a lo largo del curso».


La pérdida de privacidad en las redes sociales exige un ejercicio de responsabilidad por parte de todos.

El Ciberbullying, quebradero de cabeza en los centros escolares.

Por desgracia, los centros viven a menudo una realidad que los desborda: el acoso entre iguales por medio de las nuevas tecnologías. Es un fenómeno en crecimiento que ocasiona graves consecuencias a sus víctimas, distorsiona la convivencia escolar y escapa a las paredes y horarios académicos. Según Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter , Director de PantallasAmigas, «Es muy habitual que nos llamen y nos confiesen, con la esperable discreción, que han tenido algún conflicto entre alumnos que ha saltado en las redes sociales. Es por ello que los centros escolares toman cada vez una mayor conciencia de la necesidad de una intervención preventiva y proactiva. La prevención y la intervención en casos de ciberbullying ha sido siempre una prioridad en nuestro trabajo».

El estudio ha sido posible gracias a la colaboración de las personas implicadas y a Quor, empresa especializada en estudios sociológicos.


3.700 escolares más responsables en el uso de las Internet


Además de trabajar con padres y educadores, el contacto con los menores es vital. Entre los meses de Septiembre y Abril el personal de PantallasAmigas ha formado a cerca de 4.000 escolares (1.200 de primaria y 2.800 de secundaria), en su mayor parte en el País Vasco y Navarra. Según comenta Jorge Flores «para PantallasAmigas es fundamental el contacto directo con la realidad porque ésta cambia mucho y de manera vertiginosa. Las sesiones con niños y adolescentes, con padres y madres, con docentes y con profesionales del mundo educativo son la mejor oportunidad para ello. No obstante, contrastar las intuiciones con agentes como la policía, otros profesionales del ámbito, instituciones o estudios es también una gran ayuda. Al mismo tiempo, tenemos online diversas vías para la consulta y la denuncia de casos que también nos ayudan a conocer los casos más singulares y delicados así como las nuevas tendencias. Es un ejercicio de monitorización permanente».

PantallasAmigas alerta en Málaga sobre la ciberviolencia entre menores

Los niños de entre 12 y 13 años son los menores con mayor riesgo de sufrir el fenómeno conocido como acoso digital o ciberbullying, en el que las niñas son más propensas tanto a ser víctimas como agresoras, según el director de la organización nacional Pantallas Amigas, Jorge Flores Fernández. Flores ha explicado a la agencia EFE, con motivo de un curso que se imparte en Málaga bajo el título de "Violencia entre iguales (menores y jóvenes) a través de las Nuevas Tecnologías", que este tipo de acoso preocupa de «forma creciente y en edades más tempranas».

El acoso online puede darse, según el experto, entre personas de diferente edad, pero lo más común es que ocurra entre iguales y con «demasiada frecuencia» en los entornos escolares.

El teléfono móvil, Internet o incluso vídeojuegos en red pueden ser vehículo de estas agresiones, que para ser consideradas como tal deben ser intencionadas y reiterativas, ha indicado Flores, quien ha destacado la facilidad que permite la Red para llegar a cualquier persona como ventaja sobre el acoso tradicional.

«La caracterización del problema es muy difícil y cambia muy rápidamente», ha advertido el director de la iniciativa PantallasAmigas, quien ha recordado que un reciente estudio europeo cifra en un 7% el número de adolescentes españoles que sufren o han sufrido acoso.

Los síntomas más comunes que alertan a padres o profesores de que un menor está siendo acosado por la Red son transtornos del sueño y de la alimentación, aislamiento, irritabilidad y necesidad compulsiva de conectarse para ver qué está ocurriendo con su imagen online, ha señalado el experto.

En cuanto a las medidas que adoptar ante uno de estos casos, Jorge Flores aconseja que si se da en el entorno escolar, lo más adecuado es dejar intervenir al centro para que medie, ya que ve la vía judicial como una última posibilidad cuando se han agotado las demás o si existen amenazas graves.

El director de PantallasAmigas, entidad que editó en 2006 una de las primeras guías sobre acoso en la Red, ha manifestado que es importante compartir la «vida digital» de los menores para poderles ayudar en un momento dado y no mostrarse como «enemigos de la tecnología».

Fuente: El Faro Digital

PantallasAmigas en el informe del Defensor del pueblo gallego sobre adolescentes e Internet

Informe do Valedor do pobo: Adolescentes e InternetBenigno López González, Valedor do pobo (defensor del pueblo) gallego presentó el pasado día 19 de octubre en Compostela un informe, pionero en Galicia, sobre los hábitos de los adolescentes en relación con Internet.

El estudio, dirigido por el profesor Jesús Varela Mallou y que lleva por título Adolescentes e Internet en Galicia tomó como base una encuesta realizada a 2.339 jóvenes de entre 11 y 18 años (de 1º a 4º de ESO, con 13,7 años de media) realizada en noviembre de 2010. De entre sus datos cabe destacar que:

  • El 52,8% de los chicos dice navegar por Internet sin control paterno y sin que les pongan ninguna pega. El 22% de quienes no usan Internet afirman que es por prohibición paterna.

  • Sólo el 11,9% de los padres controlan las fotos o informaciones que sus hijos ponen en Internet.

  • 1 de cada 4 padres nunca o casi nunca usa Internet.

  • 18,7% de los chicos presenta riesgo elevado de sufrir ciberadicción y un 5,9% muestra claros indicios de padecer ya dependencia.

  • Un 20,9% de los encuestados afirma que visita webs que no son adecuados para su edad.

  • El 40,9% publica fotos en Facebook o Tuenti.

  • El 85,1% está en alguna red social. El 40% está en 2. Usan Tuenti el 81,4%, el 57% Facebook, Twitter el 14% y MySpace el 8%. Casi la mitad de los alumnos de ESO gallegos interactúan a diario en Tuenti.

  • El 9,2% usan las redes sociales para murmurar.

  • Un 40% navegan entre las 21 y las 24 horas. Un 5,8% continúa incluso de madrugada.

  • El 15,8% se conecta a Internet habitualmente desde el teléfono móvil, el 6,6% desde lugares con acceso wifi, el 11,5% desde cíbers y el 22,7% desde casa de amigos y familiares.

  • El 61% de quienes dicen conectarse desde casa, tiene conexión en su cuarto.

  • El 29,7% de los que usan Internet son usuarios de juegos online.

  • Hay un 1,5% que se conecta a Internet para jugar en webs de apuestas.

  • El motivo para usar Internet es usar las redes sociales para el 85%.

  • El 41,9% afirma que la seguridad es uno de los aspectos de Internet sobre el que le gustaría saber más.

  • Un 63,2% dispone de webcam, aunque sólo el 19,5% la usa de manera habitual.



Según el Valedor, se constata que cuanto menos conocen Internet los padres, menos controlan el uso que hacen sus hijos, lo cual hace imprescindible una labor de educación y sensibilización para la prevención de riesgos. Afirma que es «imprescindible el esfuerzo de los padres para lograr una adecuada cultura y socialización digital» de los menores. El Valedor implica también en esta labor a los centros educativos que deben promover el uso saludable de estas tecnologías.

Los índices de ciberdependencia son los primeros que se elaboran a nivel gallego, según afirmó Benigno López.

El perfil del adolescente ciberadicto gallego o que muestra otros comportamientos de riesgo online, es el siguiente, según el informe:

  • Se conectan a Internet prácticamente todos los días.

  • Usan de media Internet 2 h/día, a partir de las 9 de la noche.

  • Tienen conexión en su habitación.

  • Usan el servicio de mensajería instantánea de Microsoft con regularidad.

  • Casi el 30% usa su webcam.

  • El 72,4% está registrado en 2 ó más redes sociales.



Los indicadores de ciberadicción se elaboraron a partir de los siguientes síntomas:

  • "Para mí es importante conectarme diariamente a Facebook, Tuenti..."

  • "Algunas veces he perdido horas de sueño por usar Internet"

  • "A veces me conecto más de lo que debería"

  • "A veces prefiero quedarme conectado/a a Internet en lugar de estar con mi familia y/o amigos/as"

  • "A veces me pongo de mal humor por no poder conectarme"

  • "Cuando estoy conectado/a siento que el tiempo vuela y cuando me doy cuenta llevo horas en Internet"

  • "He descuidado las tareas de estudio por conectarme a Internet"

  • "He dejado de hacer cosas importantes para estar conectada/o"



En cuanto a la privacidad, afirmó que la regla de oro es que los chicos «compartan información únicamente con los amigos que conozcan de fuera de la Red: del colegio o del barrio o personas conocidas por los padres y en las que confíen.»

El documento también incluye una serie de recomendaciones para los poderes públicos y las empresas de Internet, además de para las familias, y un listado de webs recomendados, entre los que se encuentran PantallasAmigas.net y varios de los webs temáticos puestos en marcha por esta iniciativa.

Fuente: Valedor do pobo



El próximo día 11 de noviembre PantallasAmigas participará en el Congreso Creo en Internet donde se tratarán varias de estas cuestiones que afectan al uso de Internet por los menores, desde la óptica de los valores y de la educación.

PantallasAmigas confirma que la sextorsión se está extendiendo también en España y Latinoamérica

Fiscalías y expertos en seguridad online han detectado que el chantaje a usuarios de Internet a partir de fotos de tipo sexual comienza a aumentar de manera alarmante como ya sucediera previamente en EE. UU.

A mediados de 2010 los medios de comunicación estadounidenses comenzaban a hacerse eco de un aviso lanzado por fiscales, expertos en seguridad en Internet y diversas agencias policiales: se había detectado un auge importante en el número de casos de un nuevo delito online que denominaban «sextorsión». Un año después PantallasAmigas, iniciativa española para el uso seguro de Internet, ha constatado que este problema ha llegado a los países de habla hispana tal y como habían avisado en setiembre del pasado año.

En los últimos meses los expertos de esta entidad han observado un aumento de tipo exponencial en las denuncias que reciben desde España y otros países iberoamericanos relacionadas con este delito, que típicamente afecta a usuarios que han compartido imágenes suyas desnudos (fenómeno conocido como «sexting») y que se ven extorsionadas por personas —por lo general desconocidas— que amenazan con hacer públicas dichas fotos o vídeos o con enviárselas a los contactos de la víctima: familiares, parejas, amigos, jefes... «Solamente en el pasado mes de agosto nos han llegado por nuestros diversos canales de denuncia en Internet, siete casos de este tipo, lo que supone más de la mitad de los casos recibidos durante todo 2010», ha declarado Jorge Flores, director de PantallasAmigas. Fiscalías españolas han comenzado a lanzar también la voz de alarma durante los pasados meses: «No tenemos datos estadísticos todavía y no hay una denuncia en masa de casos de este tipo —entre otros motivos porque la víctima se siente avergonzada por lo sucedido— pero es un delito que relaciona menor y nuevas tecnologías que estamos empezando a registrar», afirmó el pasado mes de mayo Gema García, fiscal delegada de Menores de Valencia. Según informó García la edad a la que se empieza a ser vulnerable a este delito es la pubertad, cuando los menores se inician en las relaciones sexuales; la mayoría de las víctimas son chicas, añadió.

Pese a no existir registros específicos sobre este tipo de delitos, entidades como PantallasAmigas realizan un seguimiento de estos nuevos riesgos tecnológicos desde su aparición en otros países para mejorar la prevención y la alerta temprana en nuestra sociedad. Así, PantallasAmigas lanzó una primera llamada de atención en los medios, ocho meses antes que la fiscalía valenciana, al tiempo que publicaba un artículo bajo el título de «Sextorsión, prácticas arriesgadas y fallos de seguridad al servicio del delito» donde presentaba al ámbito internauta hispanohablante este nuevo problema. También entonces decidió poner en marcha un sitio web específico en Sextorsion.es con explicaciones sobre el problema, cómo surge, cómo evitarlo y donde se narran casos reales, como el de un chico que se desnudó en una conversación por webcam con quien creía ser una chica, y al que exigieron enviar dinero a una cuenta en Filipinas a cambio de no publicar en Youtube una captura de dicha sesión de cibersexo. «Muchos casos siguen un patrón similar: jóvenes o adolescentes que envían fotos o vídeos suyos a alguien que acaban de conocer en Internet, sin pensar en las consecuencias. Luego los acaban chantajeando para enviar más y más pornografía, o bien los extorsionan económicamente», explica Flores. Y añade que las consecuencias no son sólo económicas o legales sino que la angustia psicológica lleva a algunas de las víctimas al borde del suicidio. Para este experto en prevención de riesgos para los menores en Internet «es un tema muy grave, y la sociedad debe conocerlo para evitarlo, sobre todo en los casos que afectan a menores de edad, por lo general más susceptibles de ser manipulados, tanto para producir las imágenes que permiten la extorsión como para ceder a las exigencias de los sextorsionadores». Según un estudio publicado por INTECO en 2010 el 8% de los menores españoles recibe de fotos o vídeos de chicos/as de su entorno en posturas provocativas o inapropiadas, niveles de sexting que coinciden con los detectados por otras fuentes como Denuncia-online.org u organizaciones mexicanas y que aún están lejos del 19% o del 34% que mostraron diversas encuestas realizadas ya en 2009 en los EE. UU. entre adolescentes y jóvenes universitarios.

Pero no siempre las víctimas producen conscientemente las imágenes que las ponen en manos de los chantajistas. Recientemente en los EE. UU. fue condenado a seis años de prisión Luis Mijangos, un mexicano que había infectado con software malicioso los ordenadores de más de cien mujeres (muchas de ellas adolescentes) de tal manera que capturaba imágenes por medio de sus webcams sin que ellas lo supieran, para después exigirles a cambio de no difundirlas, más fotos y vídeos de tipo erótico.

El objetivo del sextorsionador no es en todos los casos obtener más pornografía producida por la víctima: también es habitual que exijan un pago en dinero, o que pretendan forzar sexualmente a su víctima. En 2010 un chico de 18 de Winconsin (EE. UU.) fue condenado a 15 años de prisión por exigir relaciones sexuales a compañeros del instituto de quienes había obtenido fotos comprometedoras fingiendo ser una chica en Facebook. En Sextorsion.es advierten de que la sextorsión «tiene gran relación con el grooming en el sentido de que las personas que camelan a menores ganándose su confianza online para obtener imágenes comprometidas de ellos, buscan realizar un chantaje posteriormente con dichas imágenes, que puede tener como objeto una escalada en la producción de dicho material pornográfico o incluso cometer un abuso sexual físico». Para Jorge Flores los consejos fundamentales para no ser víctimas de una sextorsión son «no protagonizar imágenes comprometedoras y proteger nuestra privacidad y la de nuestros contactos mediante medidas activas y pasivas de seguridad en nuestro ordenador y teléfono móvil». Se evitaría así, en su opinión, que se diese alguna de las dos condiciones necesarias: que la imagen sea tomada y que la imagen llegue a manos criminales.

Más información en www.Sextorsion.es.

Fuente: Asturi.as.

Los motivos del sexting adolescente, según Jorge Flores

¿Qué puede llevar a un adolescente a enviar una imagen de alto contenido sexual de sí mismo a su pareja o a alguien con quien quiere flirtear usando el teléfono móvil? Esto es lo que nos preguntamos quienes estamos pendientes de una relación saludable de los menores con las tecnologías. Esto es: ¿qué lleva a los chavales y chavalas de hoy en día a practicar el sexting en su forma más común?

Ilustración Sexting
Según el Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles españoles, realizado en colaboración por el Observatorio INTECO y Orange y publicado en 2010, en España 8 de cada 10 adolescentes de 15 a 16 años posee su propio teléfono móvil, con el que la mayoría (más del 88%) hace fotografías, que envía a otras personas (48,2%) y publica en Internet (20,8%).

Ampliando este enfoque a la franja de edad de 10 a 16 años, la posesión de un terminal de telefonía móvil se da en 2 de cada 3 menores españoles. La investigación realizada en este Estudio indica además que el 4% de los chicos de esta franja de edad dice haber utilizado su teléfono para hacerse a sí mismo fotos o vídeos en una postura provocativa (no necesariamente desnudos ni eróticas). Y el porcentaje asciende al doble (8,1%) en el caso de los que declaran haber recibido estos contenidos de chicos o chicas conocidos.

Por tanto, que este fenómeno existe es una realidad constatable que, además, no es exclusiva de los menores de edad. Personas famosas también lo han hecho y se trata de un fenómeno tan global como la propia Red. ¿Es una moda, es un accidente, es una consecuencia de los tiempos que vivimos? ¿Por qué lo hacen?

La respuesta no es fácil ya que es una práctica reciente sobre el que no hay grandes estudios por lo que nos queda la especulación guiada por la observación. Y especulando… pueden confluir una o varios de estos factores:




  1. Creen que una imagen en un terminal móvil está segura y no son capaces de proyectar, de imaginar, las variadas formas en que esa imagen puede salir del dispositivo. Un robo, un error, una broma, un extravío… o la voluntad de su propietario.

  2. Confían plenamente en la discreción —cuando no en el amor eterno profesado— por parte del destinatario del envío. Carecen de experiencia vital suficiente que les invite a pensar en que las cosas, en la vida, cambian por muy diversos factores.

  3. Sienten cierta presión de grupo que les lleva a ganar notoriedad y aceptación en este contexto, el digital, tan importante para ellos. Este factor, añadido a la plenitud hormonal, puede generar combinaciones poco recomendables.

  4. Las influencias y modelos sociales distan del recato. La exhibición de relaciones sexuales o desnudos por personas no profesionales, comunes, abundan en la Red. Si pueden ver a cualquier persona anónima en su intimidad a través de la Red, no parece tan grave que uno aparezca de esta guisa. El “desnudeo” es algo común, hasta cierto punto normalizado.

  5. Desconocen las consecuencias que para su vida puede llegar a tener el hecho de que esa imagen comprometida sea de dominio público.

  6. La natural falta de percepción del riesgo que acompaña a la adolescencia y el espíritu transgresor desencadenan ciertos desafíos. En algunos casos resulta simplemente divertido, en otros, sirve para coquetear o dar otro contenido a una relación.



Sea como fuere, el resultado de esta práctica puede generar serios problemas que van desde la pérdida de la privacidad y la merma de la imagen y el propio honor hasta la victimización en el marco de una espiral de ciberbullying.

Precisamente con el objetivo de dar a conocer al público el fenómeno del sexting y prevenir sobre los riesgos que puede implicar, INTECO y PantallasAmigas han presentado conjuntamente la “Guía sobre adolescencia y sexting: qué es y cómo prevenirlo”. En esta guía, menores y adultos pueden encontrar una serie de consejos y recomendaciones para identificar y minimizar los efectos negativos que puede tener el sexting. Además, la guía ofrece unas pautas de actuación en caso de incidencia y facilita una serie de enlaces de interés, donde el lector podrá encontrar información adicional sobre el fenómeno.

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en el Blog del Observatorio de la Seguridad de Inteco.

Jorge Flores: 'Debemos evitar poner tabiques de por medio en el uso de Internet en casa'

Son muchas las voces que llevan tiempo alertando sobre las consecuencias de que niños y adolescentes pasen tanto tiempo solos en su habitación y de la ausencia de comunicación entre hijos y padres. Una de esas consecuencias tiene que ver con el acceso a las TIC.

En la actualidad el 40% de los menores españoles (de entre 9 y 16 años) se conectan a la Red desde su habitación según un reciente estudio de la Comisión Europea (Riesgos y seguridad en internet: la perspectiva de los menores europeos), en el que han participado más de 23.000 chicos y chicas usuarios de internet de 23 países europeos.

Los especialistas se sorprenden al comprobar cómo no se aplican en la práctica las medidas de sentido común que pueden contribuir a minimizar los riesgos de Internet, aparte de los innegables beneficios que comporta.

Jesús de la Gándara, jefe de la Unidad de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos, defiende que es un error atribuir la falta de control y comunicación parental, materializada en el denominado síndrome de la puerta cerrada, al uso de las nuevas tecnologías. "No podemos echar la culpa a Internet. El niño que se pasa las horas solo en su habitación navegando o jugando on line ¿por qué lo hace?", se pregunta.

En su opinión, lo importante es que "los sanitarios, los padres, estén al tanto de lo que le ocurre a los niños para que se puedan detectar cuanto antes comportamientos peligrosos, porque el uso inadecuado, excesivo y problemático de internet suele ir asociado a patrones patológicos de depresión, fobias, aislamiento". A finales de los 90 se detectaron los primeros casos de hikikomori en Japón: jóvenes varones veinteañeros habían hecho de la habitación su mundo, del que apenas salían para comer, ante la mirada atónita de unos padres a los que casi no dirigían la palabra y con la única compañía de un ordenador.

La encuesta de la Comisión Europea revela que hasta el 41% de los menores españoles de 11 a 16 años afirma "haber experimentado una o más formas de uso excesivo de internet".

Para Jorge Flores Fernández, fundador de Pantallas Amigas —una iniciativa para la promoción del uso seguro de las nuevas tecnologías en la infancia y la adolescencia— los padres han accedido a instalar el ordenador en la habitación principalmente por dejadez:

"A día de hoy no han tomado conciencia clara de lo que esto significa, de los riesgos que conlleva no saber qué uso hacen los chavales del ordenador, de las horas que pasan frente a él, de cómo poco a poco la comunicación entre ellos se va enfriando. ¡Ya es complicado mantener una buena comunicación con los adolescentes cómo para encima poner tabiques de por medio!"


Flores siente un cierto desánimo al comprobar cómo cae en saco roto el mensaje que desde hace años lanzan distintos organismos pidiendo a los padres que instalen los ordenadores en las zonas comunes y no en las habitaciones de los niños.

"Algunos adultos creen que poner el ordenador en una zona común es una invasión de la intimidad, cosa completamente falsa. El que esté en el salón no implica que se miren los correos: es más una función de normalización de la vida digital. Además, es la mejor manera de compartir esa vida digital, en la que tantas lagunas tenemos los adultos frente a una generación que ha nacido en ella".



E insiste en que supervisar la relación de ese hijo con el ordenador no tiene nada que ver con controlar. "Los padres deben establecer una dieta digital, es decir, indicar por ejemplo cuándo y cuánto se puede utilizar el ordenador, al igual que lo hacen con la comida o con el dinero, o con cualquier otra cuestión doméstica".

Los expertos insisten en la necesidad de que los padres hagan el esfuerzo de incorporarse a las nuevas tecnologías como un elemento de conexión con los menores. Las consecuencias de no hacerlo son muy negativas para la relación, la incomunicación y a la integración, en lo que el sociólogo Javier Elzo denomina, familia nominal, modelo mayoritario en la sociedad española (42%). Se trata de una familia en la que las relaciones de padres e hijos pueden ser calificadas, con absoluta propiedad, como de coexistencia pacífica más que de convivencia participativa, ya que se comunican poco. Los padres están, en gran medida, cohibidos, desimplicados, sin que aborden con una mínima profundidad lo que requieren sus hijos. Una familia que no refiere conflictos en su seno, no tanto porque no los haya sino porque ha decidido no enfrentarse, no enterarse de los problemas.

Carles Feixa, doctor en Antropología Social, ya en el 2005 advertía de que se había reducido el contacto entre hijos y padres. Según él "la transición hacia la sociedad de la información hace por primera vez teóricamente posible tener una vida material y social sin salir de la propia habitación. Pero pero no todos los adolescentes se encierran en ella para evitar vivir en familia. Que lo hagan o no, depende de los padres y madres."

Feixa afirmaba que en 2005 el fenómeno patológico de los hikikomoris ya había llegado a España, aunque matizaba que el contexto social y cultural era distinto. Para él es preocupante que el adelanto en la edad de acceso a Internet no está siendo acompañado por un adelanto en la formación de los menores para el uso crítico de las TIC: "Los jóvenes tienen muchos conocimientos de internet, pero a menudo no tienen conciencia de su ignorancia; saben cómo navegar pero no hacia dónde hacerlo." Feixa proponía reconvertir las antiguas salas de estar en ciberespacios domésticos comunes, donde la familia se conecta junta aunque no revuelta al mundo digital y comparte ciertas actividades online de manera intermitente.


Fuente: La Vanguardia